María José Alaminos | Trabajar la proactividad desde el coaching.
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Trabajar la proactividad desde el coaching.

Trabajar la proactividad desde el coaching.

Desde hace algunas semanas estoy realizando formación para una gran compañía del sector asegurador y uno de los contenidos principales sobre los que versa dicha formación consiste en trabajar la proactividad,  algo de vital importancia para cada una de las personas que componen la empresa. Desde luego aplaudo la importancia que le han otorgado a esta competencia como un factor clave para aumentar, de esa manera, su productividad.

La proactividad es el desarrollo de acciones previas a la realización de una tarea para la generación de las mejores opciones posibles. Es anticiparse a los hechos, ir a la vanguardia y nunca en la retaguardia. Es decidir en cada momento lo que queremos hacer y cómo lo vamos a hacer y no estar a merced de las circunstancias.

La persona proactiva se anticipa a los problemas y busca las soluciones, la reactiva se queda quieta y va detrás, obviando las causas y los efectos. El concepto va más allá, para ser justos, supone crear el cambio, no sólo anticiparlo.

Muchas personas esperan que la buenaventura les suceda o que alguien tome por ellas la responsabilidad de su vida. Otras, por el contrario, toman la iniciativa, emprenden la acción y hacen que las cosas sucedan. ¿Con qué modelo se siente más identificado?

Una actitud proactiva en los directivos y en el resto de personal de una compañía marca la diferencia a la hora de obtener resultados, generar cambios y encontrar nuevas oportunidades. Diferentes estudios consideran que las personas proactivas tienen estas características:

– Están buscando continuamente nuevas oportunidades.

– Se marcan objetivos efectivos orientados al cambio.

– Anticipan y previenen problemas.

– Hacen cosas diferentes, o actúan de forma diferente.

– Emprenden la acción y se aventuran a pesar de la incertidumbre.

– Perseveran y persisten en sus esfuerzos.

– Consiguen resultados tangibles, ya que están orientadas a resultados.

Pensar en el cambio no es suficiente hay que ser capaz de plasmar las ideas en acciones para conseguir resultados. Es aquí donde el coaching puede hacer mucho para trabajar esta competencia, ya que con esta herramienta se ayuda a trabajar sobre un plan de acción específico. Es importante anticipar las ideas, pero igualmente es necesario propiciar las acciones para que estas ideas generen los resultados esperados, de lo contrario, el esfuerzo se quedará a medias.

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